El asunto de hacer la obra misionera ha sido todo un dilema según el cristal con el que se mire; para aquellos que han entendido la necesidad ante el llamado divino de presentar su mensaje de salvación; el Evangelio a los perdidos, mientras que para los que se han conformado con poco pues representa sólo una molestia o algo anticuado para este tiempo-sin duda alguna dos polos completamente opuestos; el pasaje considerado en cuestión es interesante y me gustaría me acompaña y con la ayuda de Dios podemos juntos considerar algunas cosas de suma importancia que deben comenzar a moldear nuestra vida de una manera personal y a impactar a otros en derredor incluyendo ministerio e iglesia.
Deseo hacer una pequeña aportación desde mi corto periodo en el campo misionero pero tomando la experiencia de otros también y de lo más importante; lo que dice la palabra de Dios al respecto.
Desde el ministerio HASTA LO ULTIMO DE LA TIERRA, de donde nace esta web y esta propuesta y bajo la guía y ayuda del Espíritu Santo queremos dar nuestro pequeño aporte y contribución para que la tarea misionera no sea una carga ni tampoco reservada a unos pocos “ungidos” o arriesgados que lo dejaron todo-esta tarea es para cada discípulo verdadero y comprometido del Señor Jesucristo cuya llama de la pasión por los que no tienen una verdadera identidad eterna se ha encendido para nunca menguar; A por ellos.
Que este ministerio sólo sea el principio o la continuación de las grandes cosas que Dios ha de hacer en ti y en mí producto de su Espíritu Santo y nuestra disposición por su gracia para servirle y ser útiles y obedientes a su “orden” no opcional.